HIPOTENUSO fue abandonado en la calle. Una buena persona lo recogió, vio que cojeaba y nos avisó para que pudiéramos darle atención veterinaria especializada. Al realizar pruebas en el veterinario, vimos que tenía rota la cadera derecha pero no se podía operar. Esto no le impide llevar una vida normal con algunas adaptaciones.
Es un jerbo joven y muy guapo. No se le nota la cojera. Corre muchísimo, es bastante movido en sus horarios. Normalmente duerme durante el día y luego por la tarde noche lo da todo. Es muy simpático y sociable con humanos. Se deja acariciar.
Tiene toda la vida por delante y busca una familia que le quiera, respete y cuide para siempre.